LA TERAPIA DE PAREJA

¿En qué consiste la Terapia de Pareja?

Es un tipo de terapia cuyo objetivo es analizar el funcionamiento de la relación de la pareja para comprender los motivos que llevan a vivir esos conflictos, con el fin de aportar herramientas para resolverlos.

¿Cuándo acudir a Terapia de Pareja?

Son muchos los indicadores que nos deben hacernos plantear acudir a terapia de pareja pero de forma genérica, cuando tengamos alguno de los siguientes síntomas: 

  • Comunicación inexistente, eficaz se hace imposible y cualquier intento desemboca en discusión. 
  • Sensación de distanciamiento
  • Apatía, procrastinacion,..
  • Perdemos el interés de compartir tiempo con el otro
  • Ante el nacimiento de los hijos suele ser necesario una reorganización que no es fácil
  • Sensación de letargo y falta de ilusiones
  • Falta de comprensión y entendimiento
  • Divergencias en la evolución de la relación que no puede reconducirse
  • Comenzamos a sentir al otro como un extraño
  • No podemos soportar pequeños detalles del otro
  • Celos
  • Infidelidades
  • Pérdida de la pasión
  • Problemas familiares
  • Ruptura
  • Miedo al compromiso
  • Ayuda para romper una relación y amortiguar las consecuencias
  • En general cualquier situación que ocurra que no seamos capaces de manejar

¿Por qué cada vez es más frecuente en las parejas la necesidad de este tipo de terapias?

Vivimos en una sociedad en que los modelos de pareja y de familia han cambiado. De hecho la sociedad, las personas, y en consecuencia las parejas, estamos en constante cambio. Los cambios, siempre, implican reajustes constantes. 

La dificultad de hoy día reside en lo exigente que es nuestra vida: para poder vivir nos hemos creado muchas necesidades, trabajar ambos miembros de la pareja y con niveles altos de estrés, la angustia e incertidumbre de la inestabilidad laboral o económica,….estamos en la sociedad de la inmediatez, necesitamos muchas cosas y ahora. Esto provoca que vivamos en estrés permanente con una agenda cronometrada al segundo y que nos relacionemos más pero peor. Con el tiempo, la comunicación de la pareja deja de existir o se vuelve ineficaz, resuelve sus necesidades independientemente pero las discusiones se establecen como forma de interacción, por lo que la vida en pareja se convierte, sin darnos cuenta, en un campo de batalla.

Es justamente en este punto donde se hace necesario una terapia de pareja.

¿Cuáles son los motivos más frecuente que acuden a terapia de pareja?

Los más frecuentes son los problemas de comunicación. La queja más frecuente suele ser las discusiones pero éstas pueden ser la causa del conflicto o la consecuencia, aunque esto no es demasiado relevante.

Lo que es cierto es que, independientemente de las dificultades que existan, si la pareja es capaz de comunicarse eficazmente, el impacto de éstas dificultades se reducen considerablemente. 

Por este motivo, el énfasis en dar recursos para una comunicación satisfactoria se hace necesario en la mayoría a de los casos

¿Existe alguna situación en la que la terapia de pareja no es recomendable?

En los casos en los que no exista interés en recuperar o solucionar los conflictos existentes o no exista amor. También es cierto que a terapia de pareja recurren muchas parejas que mantienen una situación de malestar desde hace años y confunden el interés con  el miedo, la parálisis,…y ayuda mucho a desbloquearse este tipo de terapias o las terapias personales enfocadas en este tema. Es más, en ocasiones las parejas acuden como apoyo en la ruptura

¿Es necesario que los dos miembros de la pareja acudan o estén de acuerdo en acudir a Terapia de Pareja?

Para lo que es estrictamente una terapia de pareja sí es necesario que ambos miembros de la pareja acudan a terapia, al igual lo es que ambos estén interesados y sean conscientes de que lo que ocurre en una pareja es responsabilidad de ambos.

El terapeuta ofrece distintos recursos e indica la forma de mejorar la situación de conflicto pero son ambos quien deben poner en práctica las indicaciones, por lo que si uno de los dos no está dispuesto a reconocer su parte o a implementar , la eficacia de la terapia de pareja se ve afectada. 

En ocasiones, no se parte de una situación emocional “estable”, y es posible que existan rasgos o estados, en uno o ambos integrantes de la pareja, algún conflicto personal. En ese caso, es necesario pausar la terapia de pareja para intervenir en los conflictos personales encontrados para posteriormente seguir la terapia de pareja. Por ejemplo el caso de los celos, dependencia emocional, infidelidades,…son caso en los que, al menos, uno de los miembros esta más afectado y necesita una intervención al margen de la pareja, a pesar de que sea motivado por ella. 

¿Qué eficacia tiene la terapia de pareja?

El psicólogo ofrece pautas y sugiere cambios que deben darse en la pareja. Es la pareja quien debe llevar a cabo esos cambios. La capacidad de análisis, empatía y pericia profesional del terapeuta son muy importantes pero sin la actitud de la pareja es difícil ver resultado. La humildad para comprender la situación y la confianza en el terapeuta de ambos miembros de la pareja es fundamental para que sea eficaz la terapia de pareja.

No obstante, los datos indican una eficacia alrededor del 75%

¿Cuántas sesiones son necesarias para ver resultados?

Es difícil dar una cifra aproximada ya que depende de muchos factores, por ejemplo, tipo de conflicto, grado de desgaste, conciencia y esfuerzo personal en implementar las herramientas, experiencias previas, trabajo personal realizado… En ocasiones con un par de sesiones es suficiente o incluso una sola y otras ocasiones es necesario un mayor número. En cualquier caso, mi forma de trabajar y objetivo es no generar dependencia en los pacientes y me enfoco en terapias rápidas y eficaces pero depende de lo comentado anteriormente para que sea posible implementar este método.

¿Cuánto dura cada sesión?

Las sesiones de terapia de pareja, por lo general, duran más que las sesiones individuales, normalmente una hora y media. El motivo es que el clima emocional suele ser más intenso y ambos desean intervenir y por tanto necesitamos más tiempo para dar tiempo a que ambos miembros expresen libremente y podamos cerrar la sesión con un clima emocional equilibrado. 

Sin embargo, en función de la situación y necesidades, puede ampliarse el tiempo o reducirlo ya que no se necesita el mismo tiempo en la fase final de la terapia que en las sesiones iniciales.