Nuestra Mente | Los dos hemisferios

Los principios sobre los que baso mis terapias son la existencia de dos hemisferios cerebrales:

El hemisferio izquierdo o racional (dominante) y el hemisferio derecho  o emocional que procesan e interpretan toda la información que percibimos. En el hemisferio derecho encontramos la mente inconsciente, que tiene toda la información de todo pero que desconocemos y no controlamos.

Constantemente estamos expuestos a gran cantidad de estímulos. Vivimos continuas experiencias y sensaciones que nos hacen experimentar gran cantidad de emociones.
La información que percibimos la procesamos gracias a la acción de los dos hemisferios cerebrales. Cada uno de ellos procesa la información de forma distinta aunque pueden llevarse a cabo al mismo tiempo, de hecho sería lo deseable.

Hemisferio Izquierdo o Racional

Por una parte el Hemisferio Izquierdo (en diestros), Racional o Dominante analiza la información con detalle, de un modo lógico, analítico, secuencial y racional.

Hemisferio Derecho o Emocional

Por otra parte, el Hemisferio Derecho (en diestros), Emocional o No Dominante estudia la realidad desde un modo global, analógico, intuitivo y emocional.
Normalmente utilizamos el hemisferio izquierdo o racional para analizar la información que percibimos, especialmente para hacer frente a nuestros conflictos, de ahí que se le denomine también “Dominante”. Al racionalizar todo estamos obviando nuestro universo emocional, de modo que somos inconscientes de nuestro consciente.

Todas estas vivencias nos dejan su huella para un futuro. Guardamos todas estas experiencias para que nos ayuden en un futuro, pero no lo hacemos  tal cual las percibimos, sino que las almacenamos de acuerdo a nuestro mundo interior, dándole nuestra propia interpretación personal.
Estas vivencias no van solas sino que llevan asociadas las emociones y sensaciones que experimentamos ante ellas. Estas memorias de las experiencias vividas subjetivamente son las que forman nuestro Esquema Emocional, las cuales almacenaremos en nuestra memoria emocional y serán nuestra guía para interpretar lo que experimentamos. Dependiendo del tipo de emoción e intensidad que nos provoquen, la guardaremos en nuestro inconsciente para que no nos afecte más o la dejaremos en nuestro consciente para tener acceso a ella cuando deseemos.

El hecho de que, determinadas experiencias y emociones, las  hagamos inconsciente y no las recordemos de un modo normal, no quiere decir que no nos afecte en nuestra vida presente. Más bien será todo lo contrario, serán las responsables de muchas de nuestras conductas, sensaciones y emociones automáticas que no controlamos, con el agravante de que no seremos conscientes de ello y no podremos manejarlas para modificar sus consecuencias.

Si Creemos No Recordar no significa que No Recordemos.

Aunque No Tengamos una Historia que contar sobre nosotros mismos no significa que no ocurriese. 

Que No Podamos Acceder Conscientemente a la información almacenada en nuestra memoria no implica que no exista y que no nos afecte.

De hecho, ésta es el origen de nuestros mayores Conflictos.

De este modo, en muchas ocasiones tendremos vivencias y sentiremos emociones que nos generen malestar y desconoceremos los motivos, ya que están muy ocultos en nuestro inconsciente.
Así, nuestro Esquema Emocional nos servirá como referencia para nuestras vivencias futuras y por tanto responsable de que interpretemos la realidad de un modo u otro y, en consecuencia, de que vivamos con mayor o menor malestar y conflictos.

Por otra parte,

 No es la experiencia en sí la que provoca malestar o bienestar, sino la Emoción que ésta nos provoca cuando la interpretamos con nuestro Esquema Emocional.

Son las emociones que nos provocan nuestras vivencias las que tienen más impacto y condicionan nuestra interpretación de lo que vivimos día a día
El conflicto es un conjunto de emociones y sensaciones ante una situación. Estas emociones surgen debido a la interpretación de la realidad que hacemos en base a en nuestras experiencias subjetivas que vivimos (Esquema Emocional). Si consiguiéramos modificar la interpretación de esas experiencias del pasado, verlo desde otro punto de vista, este Esquema Emocional cambiaría y nos haría interpretar la realidad de otro modo y, por tanto, nos evocarían sensaciones y emociones distintas. Así conseguiríamos solucionar los conflictos.

La solución de los conflictos está vinculada al control de nuestra vida y bienestar interior, y se encuentra en el interior de cada uno de nosotros.

En Terapia, con ayuda de la hipnosis, actuamos directamente sobre el inconsciente, hemisferio derecho, modificamos la memoria del paciente con el objetivo de que le ayuden a reinterpretar y manejar las situaciones que le hacen sufrir, para eliminar el conflicto.

Cuando cambia el modo de ver las cosas, cambia el modo en el que éstas nos afectan

 

PASADO

Realidad                  Interpretación Subjetiva                  Almacenamiento (Esquema Emocional)

 

PRESENTE

Interpretamos la realidad percibida a través de nuestro Esquema Emocional. Esta interpretación provoca una emoción que nos genera un conflicto

 

TERAPIA

 

En Terapia modificamos el Esquema Emocional para que la interpretación a través del Esquema emocional sea más adaptativo y haga desaparecer el conflicto al generar una emoción positiva o neutra

En  Terapia, con ayuda de Hipnosis, lo que hacemos es modificar los Esquemas Emocionales con el fin de que pueda tener una percepción de la realidad más adaptativa y pueda manejarla para que no le provoque malestar.

Con la Hipnosis generamos en el paciente un estado en el que pueda manejar su entorno y así adaptarse a y poder controlar su vida y todo lo que en ella ocurra.

La forma de llevarlo a cabo es dando la oportunidad al paciente de que interactúen recíprocamente su hemisferio derecho y el izquierdo. Aunque ello implica que compensemos la utilización del derecho sobre el izquierdo.
Debido a que los conflictos tienen su origen en las emociones negativas o no controladas, y justamente es este hemisferio emocional el que está en un segundo plano pero el que más información y repercusión tiene, con ayuda de la Hipnosis Clínica, dejaremos en segundo plano al hemisferio izquierdo o racional para dejar que sea el Emocional el que nos guíe para dar solución a los conflictos.

Con la Hipnoterapia llegamos donde se instala la Emoción,  al inconsciente, para modificar la memoria y que ésta nos ayude a adaptarnos y controlar nuestra vida.