¿En alguna ocasión has conocido a una persona que sólo pensar en ella te ha provocado un cosquilleo en el estómago?

¿Alguna persona te ha hecho sentir con una euforia desmedida y tan feliz que el mundo ha dejado de importarte?

Si tus respuestas son afirmativas, es muy probable que te encontraras en la fase de enamoramiento.

 

Esta es una fase idílica en la relación de pareja que tiene lugar después de la atracción, y que debería ser previa al verdadero amor.

 

En muchas ocasiones, después de la fase inicial, en la que nuestro único foco de atención es una persona por la que nos sentimos de una manera especial, entramos en esta etapa de “supuesto amor”.

En ella, a pesar de creer queremos a nuestro amado, realmente lo que deseamos es mantener esas sensaciones y sentimientos agradables y deleitables, esto es lo que realmente buscamos y lo único que nos interesa. Sólo podemos centrarnos  en las  cualidades  de la persona objeto de deseo, especialmente en las más superficiales.

Es lo que nos hace sentir bien, lo que da sentido a nuestra vida, todo gira entorno a nuestra amor.

En este estado podemos dejar de ser y hacer lo hacemos habitualmente, hasta el extremo de llegar a no reconocernos si quiera. Tenemos tal solapamiento y embelesamiento que perdemos el control de nuestros actos, pero nos da igual. De hecho, si alguien nos comenta esto, ni nos damos cuenta de ello.

Y es que cuando estamos en estado de enamoramiento puro superponemos nuestros mundos, perdiendo el límite de dónde empieza uno y termina el otro.  Este estado de embriaguez hace que nuestra percepción no sea real, incluso nos atribuimos cualidades inexistentes, pero eso sí, para nosotros son verdades universales.

Es habitual que dejemos de ser nosotros mismos y adaptemos nuestros comportamientos a lo que creemos que espera nuestra pareja. No te enfades si descubres esto con el paso del tiempo pues, esto puede ocurrir de forma consciente o inconsciente, pero siempre con el fin último de causar la mejor sensación a su pareja para mantener este estado hipnótico.

Aunque este estado loco nos hace sentir realmente vivos, lamentablemente no puede durar mucho tiempo.

 

¿Quieres saber más acerca del enamoramiento?

¿Te gustaría que no desapareciera la ilusión y emoción propias de esta etapa?

No te pierdas el capítulo 3 de:

Quiérete Más…Te Querrán Mejor!

Helena Calvo

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