¿Por qué muchas personas viven en el pasado?

Ayer hacía balance del año con una de mis clientes y me llamaba la atención cómo elogiaba a su expareja. Cuando conocí a Esther era nombrar a Javier y le faltaba echar espuma por la boca hablando de lo malvado y desinteresado que era. Por aquél entonces sólo era capaz de recordar lo mal que lo pasó en esa relación. Sin embargo, ahora que mantiene una relación con Jorge, es como si algo hubiera transformado a Javier en el hombre perfecto. ¿Cómo es posible que en cuestión de meses una persona pase de ser la peor pareja a se la pareja ideal? ¿Cuál es la verdad?

Nuestra memoria nos juega malas pasadas. Muchas veces nos hacen permanecer en el pasado como vía de escape a nuestro presente.

Existen muchos dichos populares que avalan esta tendencia tan habitual, como

 

 

“Cualquier tiempo pasado fue mejor”

 

 

Esto podría tener que ve con el inconformismo, falta de realismo, negatividad,…. Pero sobre todo, con el poder sobrevivir a situaciones difíciles, aunque ésta no sea la mejor opción.

Seguro que habrás escuchado muchas historias como las de Esther, cómo las personas echan de menos y engrandecen a sus exparejas, pasado un tiempo tras la ruptura claro está.

En ese momento, es cuando a ti te viene a la memoria la cantidad de veces que has tenido que escucharle cómo protestaba por las cosas que le hacía.

Esto me hace preguntarme:

¿Por qué siempre tenemos ese grado de insatisfacción con lo que vivimos?

¿Qué nos hace cuestionarnos nuestro presente y enaltecer el pasado del mismo modo que lo hacemos con las cosas que poseemos y las que deseamos tener?

¿Por qué siempre estamos buscando pretextos para no disfrutar de lo que tenemos?

¿Por qué nos empeñarnos en condicionar nuestra felicidad a lo que tuvimos o no tenemos?

Las respuestas están en el interior de cada uno de nosotros, del que cuestiona su presente. Sin embargo podemos decir en términos generales que este continuo desagrado puede tener su explicación en la selección que hace nuestra atención y nuestra memoria.

 

 

Cuando atravesamos un mal momento con nuestra pareja es como si todo confabulara para abstraernos de esos momentos buscando una vía de escape. Dependiendo de los recursos que tengamos así será nuestra reacción.

 

 

Sin embargo algo muy habitual es recurrir a nuestro recuerdo, pero no puede ser cualquiera, tiene que ser uno que esté vinculado a la situación que estamos viviendo. Y qué mejor manera que recordar a nuestr@ ex en esa misma situación, insisto, una vez que esta superada la ruptura con él/ella.

Con esta pretensión nos ponemos manos a la obra: ¿Cuál de mis ex era maravillos@ haciendo esto que me molesta de mi pareja actual?

Aquí empieza una actividad frenética en búsqueda de la evasión y el aliento. Utilizamos distintas estrategias mentales que hacen recordar sólo lo bueno de ést@. Todo surge en cadena, empezamos recordando momentos relacionados con esto que nos incomoda ahora y luego, como si se tratara de una reacción en cadena, se extiende a otros temas que nada tienen nada que ver.

Relegado queda todo aquello que nos desesperaba, todo se ha diluido e ignorado, hasta el punto de olvidarlo completamente si alguien no nos lo recuerda ex profeso.

No te angusties si te estás pasando por ello en estos momentos, ya seas el relegado o el que relega. Es un mecanismo de defensa que busca alivio.

Piensa que esto mismo te ocurrirá con tu actual pareja, mañana recordarás lo bueno y te darás cuenta que no has tenido en cuenta lo positivo de est@.

 

 

Te recomiendo que  mantengas esos maravillosos recuerdos de tu ex pero que seas realista y recuerdes la realidad con total objetividad.

Cuando una pareja se separa es porque las cosas nos han funcionado entre ellos. Es muy positivo que permanezcan los buenos recuerdos. De  hecho, si nos los hubiera pensaríamos que esa ruptura no ha sido superada. Pero de ahí a engrandecer al ex y empequeñecer tu actual pareja hay una gran diferencia. Hay que tener mucho cuidado, pues de este punto a engancharnos de nuestr@ ex hay un pequeño paso y esto no es real sino producto de nuestra manipulación mental inconsciente.

 

Analiza tu situación actual y sé consciente de si estás centrando tu atención exclusivamente en un tema concreto y estás obviando otros.

 

Cuando algo nos preocupa, tendemos a focalizarnos en ello y eludimos los demás. Esto es debido a la falta de perspectiva, estamos tan obcecados en es punto que no podemos ver ni pensar con claridad. Si hacemos esto y mañana dejamos la relación, lo más probable es que con la distancia y mayor perspectiva, recordemos de repente esas cualidades que tanto nos gustaban al principio y que han quedado ocultas tras un pequeño tema que hemos magnificado y nos hemos sabido manejar con madurez y equilibrio.

 

Disfruta de tu presente y de todo lo que hay en él, y si objetivamente no eres feliz haz algún cambio en tu vida que te haga sentir mejor.

Nunca actúes por impulso y te dejes llevar por un momento de acaloramiento.

 

Respira profundamente, cuenta hasta 10 y toma distancia. Ahora ya puedes analizar la situación ytomar una decisión

 

Elena Calvo

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